Delimite primero el argumento. Lea las páginas anterior y posterior e identifique la voz: ¿habla Ibn ʿArabī, cita un versículo o transmite las palabras de otra persona? Una frase aislada puede producir una impresión equivocada.
Anote la pregunta central, los términos empleados y la referencia. Compruebe si un párrafo posterior matiza la afirmación, incorpora otra perspectiva o cambia de nivel. Así podrá utilizar el pasaje en una cita o una comparación con mayor precisión.